miércoles, 7 de noviembre de 2012

Confiad, Mis pequeños, como habéis confiado toda vuestra vida, que falta ya poco y que se os dará lo que tanto os he prometido.







(Lenguas…) Hijitos Míos, gran alegría tendréis vosotros, los que con Fe y con amor Me habéis seguido, a pesar de que pudisteis haber desviado vuestro camino y no lo hicisteis. Tuvisteis también las oportunidades, que tuvieron muchos de vuestros hermanos, ó por decir todos, de llevar un camino de error, de maldad, de pecado y escogisteis el buen camino. Ciertamente, habréis caído muchas veces a lo largo de vuestra vida, pero os levantasteis, siempre buscando Mi Presencia en vuestra vida, siempre buscando la perfección, siempre buscando el bien que dar a vuestros hermanos, siempre buscando el quitar los errores que, a lo largo de vuestra vida, vais tomando aquí y allá, creyendo que es lo correcto, pero que gracias a Mi Santo Espíritu, os vais dando cuenta de que no era el camino que debíais seguir.

Os alegraréis inmensamente, Mis pequeños, cuando os deis cuenta de lo que es el Verdadero Amor que vosotros seguisteis y que os llenará plenamente. Esto es lo que os he dicho que viviréis en los Cielos Nuevos y las Tierras Nuevas, el Verdadero Amor de vuestro Dios en vuestros corazones, en el corazón de vuestros hermanos, en la nueva familia que se dará en ése tiempo y viviréis así, como verdaderos hermanos que estarán llenos todos de Mi Amor.

Alegraos pues, Mis pequeños, de que vuestro regalo pronto llegará, que está ya a las puertas, que solamente faltan unos breves pasos que dar para que se manifieste este regalo tan grande que se os dará.

Aguantad, Mis pequeños, un poco más, así como Mi Hijo tuvo que aguantar ésos últimos pasos antes de ser Crucificado y darse por todos vosotros. También deberéis pasar  momentos difíciles y luego, la belleza Divina, el regalo Celestial que Yo os daré. Confiad, Mis pequeños, como habéis confiado toda vuestra vida, que falta ya poco y que se os dará lo que tanto os he prometido.
Gracias, Mis pequeños.