domingo, 4 de octubre de 2015

Llama de Amor del Inmaculado Corazón de María: La Primera Hora Santa

Llama de Amor del Inmaculado Corazón de María: La Primera Hora Santa

by Fátima Maldonado
Tomado del Libro: Diario Espiritual Llama de Amor del Inmaculado Corazón de María (1961-1981) (Con Aprobación Eclesiástica)
De: Isabel Kindelmann – Budapest, Hungría
Llama de Amor del Inmaculado Corazón de María
Diario Espiritual Llama de Amor del Inmaculado Corazón de María (1961-1981)
LA PRIMERA HORA SANTA, ESFUÉRZATE PARA QUE ESTEMOS MUCHOS
Como me encontraba sola en la amplia iglesia, me postré a los pies del Señor como no lo había hecho nunca antes y le pregunté: ¿No estamos más que los dos?
Jesucristo.-
“Lamentablemente.”
Escuché Su Voz triste en el fondo de mi alma.
Jesucristo.-
“Esfuérzate para que estemos muchos.”
No hay palabras para expresar la gratitud y el dolor del corazón que brotó de mi alma hacia el Señor.
¡Oh, mi dulce Salvador! Nadie sabe mejor que Tú cuánto he andado a tientas hasta llegar, por tu Gracia, a Ti. Señor mío, ahora que has quitado la corteza externa de mi alma, siento que la abundancia de Tu Gracia me inunda.
¡Oh, Jesús Mío!, ve quitando las grandes faltas de mi alma a golpe de cincel, no me importa que me duela, para que el día que tenga que presentarme delante de Ti en la hora de mi muerte, puedas reconocer en mí la obra de Tus Santas Manos.
Mi amable Jesús, quiero arrepentirme tanto de mis pecados como no lo hizo jamás ningún pecador arrepentido y amarte a Ti como no Te amó jamás ningún pecador convertido.
Mi amable Jesús, Te ruego con profunda humildad que en adelante no pase ni un solo día de mi vida sin que la gratitud y el amor, que sienta por Ti, hagan brotar de mis ojos lágrimas de arrepentimiento. Humíllame, mi Señor Jesús, en todos los momentos de mi vida, para que yo sienta sin cesar lo pobre y miserable que soy.
Oh, mi Señor Jesús, mi corazón se estremece al pensar que ya ahora, aquí en la Tierra, puedo vivir Contigo, pero después de mi muerte, por algún tiempo tendré que separarme de Ti a causa de mis pecados. Dime, mi amable Jesús, ¿qué será de mis innumerables pecados?
Una angustia inimaginable vino sobre mí y, ¡cómo le suplicaba al Señor! Él entonces me hizo sentir que mis pecados se perderían en su amor misericordioso.
Quién sabe hasta cuándo me hubiera quedado allí olvidada de mí misma y postrada a los pies del Señor, si la hermana sacristana no me hubiera avisado que a las siete y media se cierra la puerta. Entonces no tenía la llave. No podía separarme del Señor Jesús y le rogué que viniera conmigo. Me dirigí a mi casa por un camino más largo por las calles silenciosas. Sentí que el Señor venía conmigo. No nos hemos dirigido una palabra. Hubiera querido postrarme en el polvo de la calle, tanto sentía su presencia.
Desde que Él me dio una casa tan grande, le visitaba cada noche con el alma humilde y arrepentida, movida por la gratitud y conforme al deseo de la Santísima Virgen, le adoraba y le reparaba.
¡Qué alegría siento cuando voy a Él! Él está siempre en casa y me espera. No intento describir estas horas íntimas porque sería imposible hacerlo.
El año de 1961 pasó en medio de estas conversaciones que por entonces no puse por escrito. Sólo comencé a escribir cuando el Señor me lo ordenó. Cuando el amable Salvador lleva una breve conversación conmigo, la escribo palabra por palabra. Durante las Horas Santas ocurre con frecuencia que las ideas pasan directamente a la conciencia de mi yo y luego me siento incapaz de expresarlas. En una ocasión le agradecí a él haberme asegurado eterno refugio.
Jesucristo.-
“¡Asegúrame tú también, Mi pequeña carmelita, un refugio eterno! ¿Sientes, verdad, cuánto los dos nos pertenecemos? ¡Tu amor no descanse jamás!”
Una vez me pidió que hiciera los lunes oración nocturna por las almas sacerdotales que están en el Purgatorio.
Otro día estuve de visita en casa de unas personas conocidas mías, en donde tenían una capilla. Terminada mi visita, no entré allí para despedirme de Él. Con dulce acento me reprochó mis muchas indelicadezas para con Él. Le dije: “Perdóname, mi amable Jesús. ¿No te pedí que desbarataras los rasgos ásperos de mi alma?” Me contestó con voz apacible:
Jesucristo.-
“Hijita Mía, ¡Me tienes que amar día y noche!”
En cierta ocasión le pedí que me permitiera sentir su presencia llena de majestad y de bondad.
Jesucristo.-
“No pidas esto para ti misma, hijita Mía. Lo concedo a aquél por quien has hecho un sacrificio o por quiénes has ofrecido tus oraciones.”
Perdóname, ¡Jesús mío… ves, que egoísta soy!
Jesucristo.-
“Conozco tu imperfección y tu miseria, hija Mía. Pero esto no debe disminuir tu empeño en el futuro porque esto es un motivo más para que con mayor abandono cuentes con Mi amor.”
AYUDA A LA CONVERSIÓN DE LOS PECADORES
Entre el 4 y el 7 de marzo de 1962
No sé lo que pasó en el país. En esos días casi cada cinco minutos me urgía el Señor a que me pusiera de rodillas para ofrecerle reparación.
También en la primera semana de marzo ocurrió lo que voy a narrar.
Hacía mis labores de casa continuamente sumergida en Él y le rogaba me permitiera participar en la mayor medida posible en su obra Salvadora. Entonces el Señor en lo profundo de mi alma comenzó a hablarme:

Jesucristo.-
“¡Pide abundantes gracias! ¡Cuánto más pidas tanto más vas a recibir!

Y ustedes llevarán paz a la vida de su hermano o hermana.

Y ustedes llevarán paz a la vida de su hermano o hermana.

by Fátima Maldonado

Profecía de Nuestra Señora de la Preciosísima Sangre
A Thomas Mac Smith
PADRE TOMAS CON LA IMAGEN DE LA VIRGEN
Fecha: Abril 17, 2015
Lugar: BRANCH, Luisiana, USA
OUR LADY’S WORDS
My Children, This is a special day. It is special and especially special day as it was the first night when I established the ministry of Our Lady the Most Precious Blood to the world.
PALABRAS DE NUESTRA SEÑORA
Mis hijos, éste es un día especial. Particularmente es un día especial como lo fue la primera noche cuando establecí el Ministerio de Nuestra Señora de la Preciosísima Sangre para el mundo.
If people could live in this environment or unless they are really seeking the heart of God, you don’t have to worry about people showing up; thus they will start showing up one of these days whenever the Mother says so.
Si las personas pudieran vivir en este ambiente o, a menos que ustedes estén buscando realmente el Corazón de Dios, no tendrían que preocuparse de que llegue la gente; por tanto, ellos comenzarán a aparecer uno de estos días cuando la Madre quiera así decirlo.
For the past few days we have been cleaning ourselves, we have to get cleaner and that means He may heal us all. It is about peace, technically the same time this here will take off.
En los últimos días hemos sido purificados, debemos llegar a estar más limpios y eso significa que Él pueda sanar a todos. Se trata de la paz, técnicamente al mismo tiempo que esto despegará aquí.
GOD THE ETERNAL FATHER
You know the second light, the second phase is going to be very personal. It is going to be how you collect this, this information which will come; to some of you it will come to do one thing, to some of you to do another thing, to some to be another thing, but it will come. It may come upon you in a period of eleven months or it may come to a person who gets it in a month. This is going to be based upon the first apparition and the principles set down on the first apparition; a glorious and fabulous experience for those who want it and those who don’t want it, only you will know, you will know.
DIOS PADRE ETERNO
Ustedes saben, la segunda luz, la segunda fase va a ser muy personal. Va a ser la forma como recopilen esto, esta información que vendrá; para algunos de ustedes va a ser una cosa, para otros será otra cosa, para algunos de otra manera, pero vendrá. Podrá presentarse en un período de once meses o puede que una persona lo obtenga en un mes. Se va a cimentar en la Primera Aparición y en los principios establecidos en la Primera Aparición; una gloriosa y maravillosa experiencia para aquellos que lo desean y aquellos que no lo desean, sólo ustedes sabrán, ustedes sabrán.
I have established the second phase as a group who becomes like Me. Now that does not mean that you will become equal or anything else. It means upon you will be responsibility; souls may be in trouble, deep trouble, so you have to be prepared in a deep way. So far most of you have received the message that concerns you; now it concerns others. You better think a lot before you accept this mission, the second part, because you may not even do it or it may drive within you.

Yo he establecido la segunda fase como un grupo que llegue a ser como Yo. Ahora, eso no quiere decir que llegarán a ser iguales o algo más. Significa que se les confiere la responsabilidad; puede que las almas estén en problemas, en serios problemas, así que deben estar preparados en profundidad. Hasta ahora la mayoría de ustedes han recibido el mensaje que les concierne; ahora le concierne a otros. Será mejor que lo piensen más antes de aceptar esta misión, la segunda parte, porque es posible que ni siquiera la hagan o la puedan llevar a cabo.

Llama de Amor del Inmaculado Corazón de María: Mis Luchas Espirituales – Noche Oscura

Llama de Amor del Inmaculado Corazón de María: Mis Luchas Espirituales – Noche Oscura

by Fátima Maldonado

Tomado del Libro: Diario Espiritual Llama de Amor del Inmaculado Corazón de María (1961-1981) (Con Aprobación Eclesiástica)
De: Isabel Kindelmann – Budapest, Hungría
Llama de Amor del Inmaculado Corazón de María
Diario Espiritual Llama de Amor del Inmaculado Corazón de María (1961-1981)

INTRODUCCIÓN
Este Diario fue escrito por una mujer humilde llamada Isabel de Kindelmann, que vivió en Hungría de 1913 a 1985. Es sabido que la Iglesia Católica en ese país vivía bajo un régimen de persecución durante muchos años.
El Diario logró llegar al Occidente a manos de una religiosa húngara, llamada Sor Ana Roth, que al conocer el Mensaje apremiante de la Santísima Virgen, que es el principal contenido de este Diario, publicó los textos más importantes en folletos de 16 y luego de 60 páginas, que fueron traducidos a muchos idiomas, alcanzando gran difusión.
El Diario íntegro fue editado en húngaro en 1985, en Alemania. Mi deseo es que el Mensaje de la Santísima Virgen llegue cuanto antes a manos de muchos fieles de habla hispana.
LA AUTORA DEL DIARIO, ISABEL KINDELMANN
La señora Isabel, nació en Budapest, siendo la decimotercera de una familia humilde. A los once años se quedó completamente huérfana. La dureza de la vida maduró su personalidad. Pudo estudiar únicamente hasta el cuarto año de primaria, pero aún esto estaba dentro de los planes de Dios, para que nos convenciéramos que no es ella quien nos habla, sino Dios mismo por medio de su “Instrumento Humano”. Tres veces llamó a las puertas de los conventos para hacerse religiosa... pero en vano lo intentó. En 1930 se casó con un honesto artesano, con quien vivió 16 años en armoniosa vida matrimonial. En 1946 se quedó viuda con 6 hijos menores de edad. La lucha por mantener a su familia se hizo tremendamente dura, sobre humana.
En una semana trabajaba de seis hasta las catorce horas, y en la siguiente, de las catorce a las veintidós horas. Trabajaba a veces doble jornada, (una vez en una fundición de hierro). Solamente así pudo mantener a su familia y educar a sus hijos. Su misión providencial comenzó en el año de 1961; de aquí en adelante ya podemos conocer su vida espiritual, gracias al Diario escrito a mano en 423 páginas por la señora Isabel.
CONTENIDO DEL DIARIO
Comienza con la descripción de una terrible “noche oscura”. Por medio de la Santísima Virgen, regresa la luz divina y comienza a oír la Voz de Nuestro Señor Jesucristo y de María Santísima, en forma de locuciones interiores; sus palabras las percibía claramente en su alma.
El Diario no solamente contiene pensamientos espirituales elevados, sino un mensaje de gran trascendencia, más aun, UNA INICIATIVA DE GRACIA de parte de la Santísima Virgen, de inmensa importancia que, tal vez, se podría resumir así: Satanás intensifica al máximo sus esfuerzos por perder a las almas.
Frente a él, su eterna enemiga, María Santísima. Sabemos que “donde abundó el pecado, sobre abundó la gracia” (Rom. 5,20). Ella alcanzó del Padre Celestial, por los Méritos de la Pasión de Su Hijo Santísimo, una efusión de gracias tan grande, como no lo ha habido desde que el Verbo de Dios se hizo carne. (Son palabras de Nuestra Madre Santísima). Ella va a cegar a Satanás con la Llama de Luz y Gracia que brota de Su Inmaculado Corazón. Esta Llama debe encender todos los corazones, hasta los de aquellos que no pertenecen a la Iglesia Católica. Nos dice qué tenemos que hacer para colaborar con Ella en esta obra. La Santísima Virgen María llora, suplica, ruega, nos pide oraciones, sacrificios, Horas Santas en familia, ayunos, para ayudarla en esta lucha contra el mal.
Alguien podría preguntar: En esta obra, ¿qué hay de novedad? ¿Añade algo a lo que la Iglesia cree o hace para venerar a la Santísima Virgen? Responderíamos que estos escritos ponen ante nuestros ojos a María Santísima como Ella siente y actúa en la obra presente de nuestra historia. —Esa maternidad espiritual inmensa, esa preocupación increíble por la salvación de las almas de Sus hijos. Oigamos Sus palabras:
“Toma esta Llama, es la Llama de Amor de Mi Corazón. ¡Enciende con ella el tuyo y pásala a otros!” “Con esta Llama llena de Gracia que de Mi Corazón les doy a ustedes, enciendan todos los corazones en todo el país, pasándola de corazón a corazón. Éste será el milagro que convirtiéndose en un incendio, con su fulgor cegará a satanás. Éste es el Fuego de Amor que alcancé del Padre Celestial por los Méritos de las Llagas de Mi Hijo Santísimo.” (13 de abril de 1962).
Gracias a Dios, los folletos de la LLAMA DE AMOR tuvieron una acogida maravillosa en la república mexicana; país que tanto ama la Santísima Virgen y donde tanto es amada. Señal segura de su predilección hacia ese pueblo.
Esperamos que el amor hacia ELLA vaya creciendo más y más con la lectura y meditación de este DIARIO ESPIRITUAL.
Quisiera comunicarte, querido lector(a), que el DIARIO que tienes en tus manos mereció la aprobación del Gobierno Eclesiástico de la Arquidiócesis de Guayaquil, Ecuador. También tienes el juicio favorable de mi orden, la Compañía de Jesús. Tengo el gusto de transcribirlo a continuación:
1º- La materia de que se trata es útil.
2º- Supera la calidad media de muchas autobiografías y testimonios.
3º- Concuerda con la doctrina de fe y costumbres, tal como es propuesta por el Magisterio Eclesiástico, por los autores espirituales y por el sentir del pueblo.
4º- No contiene nada que pudiera ser motivo fundado de ofensa contra nadie. La obra, por tanto, parece ser digna de ser publicada.
Mientras tanto se buscaban en la República Mexicana otras aprobaciones de diferentes obispos (ya que en ese país es en donde se edita en castellano) y así llegaron cartas de felicitación, animando para la difusión y dando la bendición para propagar la auténtica Devoción a María Santísima, tanto del Arzobispo de Acapulco, como del de Celaya, de León, de Atlacomulco, Guadalajara, Durango, Aguascalientes, Hermosillo, Tuxtla Gutiérrez, Ciudad de México (no llegaron de más lugares porque no fue enviado el folleto a todos los señores obispos). Como dato curioso, mencionaremos que el mismo día daba su aprobación tanto Mons. Gabriel Díaz Cueva, en Guayaquil, Ecuador, como Mons. Victorino Álvarez Tena, en México, obispo de Celaya. El arzobispo de México, Mons. Ernesto Corripio Ahumada, nos dio la autorización de palabra, bendiciendo la obra, posteriormente por escrito.
Ahora ya te dejo, querido lector(a), con el DIARIO ESPIRITUAL en tus manos y los mejores deseos de que llene tu corazón de amor para nuestra Madre bendita y con el afán de dar respuesta a ELLA de sus apremiantes súplicas.
Guayaquil, Ecuador, 15 de junio de 1989. El traductor: P. Gabriel Rona S.J.

MIS LUCHAS ESPIRITUALES - NOCHE OSCURA
El camino del Señor, por el que Él nos conduce, no se interrumpe jamás; somos nosotros los que nos desviamos de él. Yo también me desvié. Las muchas preocupaciones, el trabajo agotador, unidos al estado de viudez, acabaron con mi recogimiento espiritual y poco a poco me iban apartando de Dios. El continuo trabajo por sobrevivir ocupaba mi alma. Al cabo de larga lucha, mi vida espiritual se había opacado tanto que hasta la firmeza de mi fe se encontraba amenazada. Esta continua lucha por la existencia hacía que me preguntara a mí misma: “Ves, siempre te he dicho, ¿para qué tener una familia numerosa?” Mientras yo daba vueltas a estas cosas, todo lo que antes había sido sagrado para mí y daba sentido a mi vida, me parecía necedad, vacío.
Me despedían de un lugar de trabajo y tenía que ir a buscar otro en otra parte. Entonces la miseria se hacía todavía mayor y más fuerte la tentación. El enemigo malo me molestaba continuamente:
Satanás: “¿Por qué te estás engañando a ti misma? Tú sabes bien que ya hubieras abandonado hace tiempo la lucha, sólo que no sabes qué decir a tus hijos. No sabes cómo decirles todo aquello en que ni tú misma crees ya… Quítate ya, por fin, la máscara y verás cómo te alivias. Ya descubrirán tus hijos lo que ahora tratas de ocultarles...”
Entonces me detuve en seco, y por un momento se presentó ante mí el Rostro de Dios que ya lo tenía muy borroso. Así se inició una gran lucha en mí. Imploraba a Dios. Algo indescriptible; no encuentro palabras para expresar la lucha espiritual que comenzó en mí. La lucha era larga, espantosa; se me crispaban los nervios.
Iba todavía a la Santa Misa, pero ¡era para mí tan vacía! Y me cansaba. Entonces trabajaba en dos turnos al día en la fábrica y aún los domingos me tocaba trabajar. Mis niños iban a la misa dominical por la mañana, mientras que yo iba por la noche. Era mejor, porque así no veían mi falta de recogimiento. Al tiempo de la santa Misa, en lugar de hacer oración, bostezaba aburrida. Un día decidí no ir más, no voy más para bostezar pensaba. Poco a poco me parecía como que hasta mi conciencia se hubiera resignado a ello.
Un domingo me puse a lavar la ropa de la semana. De mañana envié a mis hijos a la santa Misa, mientras que yo lavaba todo el día. Llegó la noche y mis hijos me advirtieron: “Mamá, ¡ya son las cinco y media!” Me sentía molesta por ello y seguía con mi trabajo. Hasta que uno de mis hijos, minutos antes de las seis, me dijo: “Por favor, ¡apresúrate!”. Eso me sacudió, y me fui.
Me fui pero en ese estado no sabía cómo dirigirme a Dios. Me pasaba divagando con mi pensamiento: ¡Qué tonta soy! ¿Por qué guardo todavía el ayuno del Carmelo? ¡Es una pura manía! ... ¡deja ya todo eso! ... Decidí no privarme más de comer carne siendo mi alimentación de tan mala calidad. Este ayuno lo he guardado siempre, sin ninguna dificultad, pero sólo por rutina.
Cuando regresé a casa, yo misma ignoro cómo cayó en mis manos el pequeño Salterio de la Santísima Virgen. Lo abrí y me puse a orar. Esta oración que anteriormente brotaba siempre de mi corazón hacia Dios, ahora me parecía un murmullo vacío... Tomé en mis manos mi antiguo libro de meditación, pero en vano me esforzaba: un silencio oscuro, frío y mudo me rodeaba por todas partes. Rompí a llorar, “Dios ya no quiere saber más de mí.”
Una semana en el turno que comenzaba en la madrugada, y en la otra, en el de la tarde que terminaba muy noche. Experimenté una gran angustia interior y me sobrevenían tales pensamientos que descubrirlos, serían blasfemar contra Dios.
En medio de este gran combate el enemigo maligno me hizo oír en mi alma palabras horribles:
Satanás: “Por eso he permitido esto, para que te convenzas que es inútil luchar más.”
La terrible lucha duró unos tres años hasta que un día mi hija C. me dijo. “Mami, date prisa, hoy a las dos de la tarde será el entierro del doctor B.” Ya era la una de la tarde.
Eso me golpeó en el corazón y, sin pensarlo más, me vestí para no atrasarme. Cuando entré en sala de velaciones, prorrumpí en llanto. Pensaba: “Él está ya bien. Él ha sido un verdadero Carmelita, de vida santa y ejemplar... ¿Pero yo?... ¿Llegaré yo allá?...
“No llores” era su voz amable y mansa como tan solo las almas bienaventuradas pueden hablar. “¡Regresa al Carmelo!”
El día siguiente era domingo, 16 de julio, fiesta de la Reina del Carmelo, patrona de nuestra iglesia. Llegué temprano de mañana y me quedé hasta entrada la noche. Con mucha dificultad me levanté para ir a confesarme. Una sequedad terrible consumía mi alma. No sentía ningún dolor de corazón. La penitencia la recé tan solo mecánicamente mientras pensaba: toda esta gente está alabando a la Madre Santísima; pero no me pasó por la mente el que yo también la estuviera alabando. Sólo seguía pensando en el hermano B, porque eso proporcionaba un poco de alivio en mi alma.
Fue él, quien me dio el impulso para ir hacia la Santísima Virgen: “¡Anda y póstrate delante de Ella!” Así lo hice pero… no encontré la paz.
Ya era muy de noche cuando llegué a casa. Ahí me sorprendió una sensación tan rara como si hubiera dejado mi alma golpeada y gastada en el Carmelo. A pesar de que aquel día no había tomado un solo bocado, con mucha dificultad me puse a aplacar mi hambre. El maligno se puso de nuevo junto de mí:
Satanás: “¡Tonta! ¿Para qué te sirve todo esto?" Descansa bien y no des importancia a estas cosas.”
Con un peso en el corazón, salí al jardín donde en el silencio de la noche, mis lágrimas comenzaron a brotar abundantemente. Bajo la luz de las estrellas, delante de la imagen de la Santísima Virgen de Lourdes, que había en nuestro jardín, empecé a orar con profundo fervor.
A la mañana siguiente fui de prisa a la pequeña capilla que frecuentaba en otros tiempos, cuando era yo aún una joven mamá, y donde me había encontrado tantas veces en la mesa del Señor con el hermano B. Hoy también era la simpatía que sentía hacia él la que me llevaba allá. En el camino me encontré con algunas antiguas conocidas quienes se acordaban de mí como una joven mamá ejemplar. Esto me confundía porque creía que el maligno ahora quería tentarme de vanidad. Imploraba de corazón: “¡Madre mía del Cielo, nunca más quiero serte infiel! ¡No me abandones! ¡Tenme firmemente! ¡Tengo miedo de mí misma! Están tan inseguros mis pasos.”
Durante la santa Misa, rogué sin cesar al Señor Jesús: Señor, perdona mis pecados. No me atrevía a acercarme a la mesa del Señor, aunque la persona que estaba a mi lado más de una vez me cogió por el brazo: “¡Vamos ya!”
EL SEÑOR LLAMA A LA PUERTA
En estos días recibí aquellas gracias extraordinarias que el Señor concede únicamente a aquellos que son débiles y convalecientes. Una hermana que estaba arrodillada junto a mí me dijo: “Me arrodillo junto a usted para ser yo también una santa.” Oh, yo sabía que ella veía y sentía al Señor Jesús dentro de mí.
Luego andaba continuamente con mis ojos empapados en lágrimas. El amor que sentía hacia el Señor Jesús, empapaba mis ojos con lágrimas de arrepentimiento. No quería ver más el mundo, sólo buscaba el silencio para poder oír continuamente la voz del Señor. Porque a partir de entonces era Él quien me hablaba… ¡Oh, estas conversaciones íntimas son tan sencillas...!
HACE TANTO TIEMPO QUE TE ESPERABA
Rogué me permitiera sumergirme en el mar de sus gracias. Pedía fervorosamente estas gracias para mis hijitos también, que los atrajera a su cercanía. Me prometió que si se lo pedía con frecuencia y perseverancia me lo concedería.
Mientras yo, sumergida en profunda devoción lo adoraba, el demonio me habló así:
Satanás: “¿Crees que Él puede hacer esto? Si Él tuviera poder, lo haría porque eso sería también grato para Él.”
¡Qué tremenda bofetada! Se me oprimió el corazón...
Entonces apareció el Sagrado Rostro del Señor, ante mis ojos espirituales y habló así:
Jesucristo.-
“¡Mira Mi Rostro desfigurado y Mi Sagrado Cuerpo torturado! ¿Acaso no sufrí por salvar las almas? ¡Cree en Mí y adórame!”
En ese momento hice actos de fe, esperanza y caridad, y le supliqué no permitiera que jamás me separe de Él. Que me encadenara firmemente a sus sagrados Pies, para que quedara así, siempre junto a Él. Así me sentiría segura. Él, por su parte, me pidió que renunciara a mí misma, ya que soy muy distraída y mundana.
Jesucristo.-
“No te obligo, la libre voluntad es tuya. ¡Sólo si tú lo quieres!”
Con todas mis fuerzas he procurado hacerlo. Después todo, a mi alrededor se fue ordenando de tal manera que era llevada cada vez más cerca de Él, pues Él me seguía urgiendo.
Jesucristo.-
“Grandes gracias quisiera darte, pero para eso ¡renuncia completamente a ti misma!”
Graves eran estas palabras para mi entendimiento. Por eso le pregunté: ¿Seré capaz de eso?
Jesucristo.-
“Tú, sólo debes querer, lo demás confíamelo a Mí.”
Esto me ha costado nuevas y nuevas luchas, pero el Señor iluminó mi entendimiento y me ha guiado paso a paso. Esas renuncias las tuve que realizar dentro de mi familia.

“Ante la adversidad espiritual que se os avecina, Me abandonaréis y huiréis y Me negaréis”

“Ante la adversidad espiritual que se os avecina, Me abandonaréis y huiréis y Me negaréis”

by Fátima Maldonado

VIDENTE DE JAÉN / ANDALUCÍA, ESPAÑA
Vidente de JaénJulio 9, 2015.
¡AY DE AQUÉL QUE PIERDA LA FE, UN TESORO IRREEMPLAZABLE!
Hijos de Dios, cuántos de vosotros sois como Mis Apóstoles que, ante la adversidad espiritual que se os avecina, Me abandonaréis y huiréis y Me negaréis por realidades o situaciones más cómodas y menos complicadas. Yo, Jesús, os hablo.
Sí, hijos, sí; sacerdotes que ahora parecéis personas santas y honorables, seréis vencidos por el temor, por la comodidad y por no querer dejar vuestra posición idónea que ahora vivís y eso, hijos, será vuestra perdición, PERDICIÓN ETERNA.
Son pocos los sacerdotes que desearán complicarse la vida por Mí y dar la cara por Mi doctrina y Mis dogmas, y Satanás que lo sabe porque lo ve venir y porque os está trabajando hace tiempo, se frota las manos en señal de triunfo. Yo, Jesús, os hablo.
Pero hay almas, muchas almas pequeñitas, sencillas, sin brillo alguno socialmente, que Me serán fieles hasta en lo más insignificante, y no Me venderán por nada ni por nadie, y esas almas serán Nuestro consuelo a Mi Madre y a Mí, porque quien persevere hasta el final, ése se salvará (Mt 24,13). Yo, Jesús, os hablo.
Habéis dejado muchos de vosotros la oración, después el breviario, después la confesión, y así sin la fuerza de estas armas es fácil venceros, porque ya estáis predispuestos a negarme en todos los aspectos. ¡Ay de aquél que pierda la fe, un tesoro irreemplazable! ¡Único! Ése perderá lo más grande que el Cielo le ha podido dar, porque ni la vida, ni la reputación, ni todos los sentidos corporales, son tan valiosos como lo es la fe, y esta llama que es la fe, la tenéis que avivar constantemente con oración, sacramentos y el cumplimiento sagrado de vuestro ministerio. Yo, Jesús, os hablo.
Os molestan estos Mensajes porque os sentís identificados y censuráis al instrumento, pero Soy Yo, Jesús de Nazaret, quien os habla y os advierte, y cualquier minucia que dejéis pasar por alto en vuestro ministerio sagrado, os puede costar muy caro en la vida del alma, porque os pudiera hacer perder la salvación eterna. Yo, Jesús, os hablo y os instruyo. Paz a todo aquel que leyendo este Mensaje lo cree y lo pone en práctica.
Nos puedes encontrar en: www.guerrerosdemaria.com www.ejercitomarianofm.caster.fm www.bancodeoracion.com www.miliciadeguadalupe.blogspot.com

Consagración a Mi Inmaculado Corazón

Tomado del Libro: “María, Maestra de los Apóstoles de los Últimos Tiempos, Tomo I, Consagración a Mi Inmaculado Corazón” (Ene 2010)
Revelaciones dadas a Agustín del Divino Corazón – Manizales, Colombia
MaríaMaestradelosApóstolesdelosÚltimosTiempos
Consagración a Mi Inmaculado Corazón (2010)
Día 20.  Preparaos para el segundo Pentecostés[1]
Enero 11/2010 (7:00 am)
“Hijos carísimos: El segundo Pentecostés vendrá, porque algunas almas se han ofrecido como víctimas, como pequeños pararrayos del gran Pararrayos que es Jesucristo, Víctima Divina. El segundo Pentecostés vendrá, porque Mi ejército victorioso siempre se mantendrá en pie; el adversario nunca podrá derribarlo. El segundo Pentecostés vendrá como susurros de brisa suave; brisa que humedecerá la tierra árida; brisa que transformará el desierto en un manantial de aguas abundantes; brisa que hará florecer valles resecos y marchitos; brisa que dará mayor verdor a los árboles; brisa que servirá como abono para que la cosecha dé frutos abundantes. El segundo Pentecostés vendrá para purificar la Iglesia. Iglesia que se volverá diáfana, limpia. Iglesia que vivirá humilde y pobremente. Iglesia que imitará las virtudes de su Madre Virginal. El segundo Pentecostés vendrá para Jesús instaurar Su Reino de Amor entre vosotros. Reino que no es como los de la Tierra; Su Reino es un Reino de Paz y de Justicia, Reino de Misericordia y de Bondad infinita. El segundo Pentecostés vendrá para dar al mundo el orden para el cual fue creado; mundo actual: apartado de las Leyes de Dios, secularizado, encaminado a la consecución del placer y de los bienes materiales.
El segundo Pentecostés vendrá, y el Espíritu Santo descenderá con ímpetu y fuerza para que Jesús sea mayormente amado y conocido. El segundo Pentecostés vendrá, porque habrá un solo rebaño y un solo Pastor. Yo, como Madre de la Iglesia, seguiré guiando la vida de Mis hijos. El segundo Pentecostés vendrá, una vez la Iglesia haya sido purificada y renovada por grandes sufrimientos; cuando aplaste con Mi Talón la cabeza de la serpiente, las puertas del Infierno se cerrarán y el mundo nuevo vivirá como si no existiese el pecado. El segundo Pentecostés vendrá para liberar al mundo del yugo del pecado y de satanás; liberación que se dará por medio de la gran Purificación y del Castigo; purificación que dará fin a la humanidad pecadora. Purificación que abrirá las puertas de la Nueva Jerusalén. Purificación que volverá al orden primero de la Creación, porque muy pronto veréis Cielos nuevos y Tierra nueva.
El segundo Pentecostés vendrá, para dar muerte al dragón rojo y a la bestia negra; porque la Iglesia, después de haber pasado por una horrorosa crisis, volverá a renacer, resplandecerá en su plenitud. El segundo Pentecostés vendrá, porque una porción amada, el resto fiel, no se dejará tambalear por las fuertes tormentas ni por los vientos impetuosos que soplen sobre ella. Yo la esconderé en Mi Inmaculado Corazón, la ocultaré del adversario, la conservaré intacta, pura. El segundo Pentecostés vendrá, porque es necesaria la purificación para la Iglesia; es urgente el segundo advenimiento de Jesús. Muchas almas se condenarán si el tiempo no es abreviado. El segundo Pentecostés vendrá, porque son muchas las almas que no atienden al llamado de la conversión; son muchas las almas que desprecian los Sacramentos; son muchas las almas que hieren el Sacratísimo Corazón de Jesús con su pecado, con su desobediencia a las Leyes y Mandatos Divinos. El segundo Pentecostés vendrá, después que la Iglesia haya pasado por un Viernes Santo; Viernes Santo que la llevará a su máxima purificación; Viernes Santo que la sumirá en un profundo sufrimiento para llevarla al nivel más alto de perfección.
Hijos amados: Preparaos para el segundo Pentecostés, Consagrándoos a Mi Inmaculado Corazón, perteneciendo al ejército victorioso de los Corazones Triunfantes. Preparaos para el segundo Pentecostés, promoviendo el Apostolado de Reparación. Apostolado que, unido a la Consagración, antepondrá el Triunfo de Mi Inmaculado Corazón. Triunfo que se dará en el mismo instante del segundo regreso de Jesús. Preparaos para el segundo Pentecostés, adorando a Jesús, Presente en la Sagrada Eucaristía. Eucaristía que os dará fuerza en este tiempo de tribulación. La Eucaristía os dará coraje para enfrentar la gran prueba; prueba que involucrará a la humanidad entera; prueba que precederá a la Nueva Jerusalén. Preparaos para el segundo Pentecostés, orando la corona del Santo Rosario; corona que os revestirá de Gracia para que no cedáis a la tentación y por ende al pecado; corona que Me impulsará a protegeros como una buena Madre cuida de Sus hijos; corona que unirá vuestro corazón a Mi Inmaculado Corazón, para que así sintáis Mi Presencia en los días aciagos que os esperan.”

Virtud del Recogimiento
[2]
“Regocijaos en el Señor y disfrutad de la dicha verdadera. Regocijaos en el Señor y aspirad Su fragante Nardo. Regocijaos en el Señor y vuestro espíritu volará al Cielo. Regocijaos en el Señor y vuestro corazón se inflamará de amor por Su Presencia. Hijitos Míos, evitad la distracción, el ruido; internaos en el espesor del Sagrado Corazón y descansad en Él. Escuchad Sus Latidos; Latidos que son como sinfonías celestiales que os arrullan; Latidos que son como cantos de Ángeles que son suave melodía; Latidos que son murmullos de Nuestro Señor para que Lo améis, Lo adoréis, Lo alabéis y Lo glorifiquéis. Cuando estéis frente al Señor, no pensad en nada; silenciaos exterior e interiormente, al principio os costará pero iréis aprendiendo hasta que seáis alma contemplativa.
En el recogimiento podréis hablarle a Jesús de corazón a corazón. Él os hablará muy en la profundidad de vuestro corazón. En el recogimiento os salís del ámbito terrenal para adentraros en una esfera celestial. En el recogimiento, el Espíritu Santo os soplará más fuerte, descenderá con ímpetu, os cubrirá con Sus Alas de color plata. En el recogimiento os olvidáis del tiempo; el reloj cesa, deja de marcar la hora, cruzáis el umbral de la eternidad. Sed, pues, almas recogidas; almas que pidan Mi Intercesión para que el Señor os conceda esta virtud. Cuando estéis orando, desconectaos con el mundo que la oración es un diálogo, un encuentro recíproco de amor. Sed galantes, reverentes; abismaos en el Señor, sentidle en vuestro corazón, cubridle con vuestros besos. Estáis en Él y frente a Él. No os dejéis robar este bello momento. Lo que hoy es, mañana puede ser una ilusión, un espejismo, una quimera. El recogimiento es descanso, sosiego, éxtasis de amor.”
Termina con el rezo del Santo Rosario, las Letanías y la oración final.
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[1] Agustín del Divino Corazón, Libro 12, ‘María, Maestra de los Apóstoles de los Últimos Tiempos, Tomo I, Consagración a Mi Inmaculado Corazón, Día 20’. [2] Agustín del Divino Corazón, Libro 7, ‘María, Arca de la Salvación’.  Mensaje de María Santísima  en fecha: Diciembre 16, 2008.
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APRENDAN DE MI SUFRIMIENTO


VIDENTE BERNABÉ NWOYE / OLO, ESTADO DE ENUGU, NIGERIA
(Con Aprobación Eclesiástica)
[1]
JESUCRISTOAGONIZANTE CRUCIFICADO24 de Abril de 1997 / Hora: 9:15 pm
Lugar: Capilla de la Parroquia, Olo
APRENDAN DE MI SUFRIMIENTO.
Durante nuestra Novena con Misa, tuve una visión de Nuestro Señor siendo flagelado en la columna. Él guardaba silencio mientras ellos lo golpeaban. ¡Nunca dijo ni una palabra! Después que lo golpearon, todo Su Cuerpo estaba lleno de Heridas y Su Sangre se derramaba continuamente. Después de un tiempo, la visión terminó y apareció el Santo Rostro de Nuestro Señor Jesucristo y dijo:
“Hijos Míos, aprendan de Mi sufrimiento. El camino de la salvación está lleno de sufrimientos. He venido para salvar a Mi pueblo que está bajo el cautiverio de la esclavitud. Cuando Me vieron, planearon el mal contra Mí. Cuando Yo vine a ellos, como Mi pueblo, Me atraparon y Me trataron como a un ladrón. Para salvar sus vidas, Yo di Mi Vida y los compré con el Poder de Mi Preciosa Sangre.
Hijos Míos, si ustedes sufren, sepan que su Padre ha atravesado todo eso y ha vencido. Con oraciones y humildad ustedes vencerán. Hijos Míos, todo lo que sufrirán no llegará ahora hasta el punto del derramamiento de sangre. Sus sufrimientos honran Mi Muerte y Mi Preciosa Sangre. Sigan este camino desértico con gozo y humildad. Acepten todos los problemas como una cruz. Sigan el camino recto sin temor. Yo estoy con ustedes para ayudarles. No pierdan la esperanza. Los bendigo a todos.”
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[1] Con aprobación Eclesiástica: Los Mensajes desde 1997 a 2000 fueron revisados por una Comisión Teológica, ordenada por el Obispo Antonio Mbuji, de Enugu. Todos ellos han recibido el Nihil Obstat del Reverendo Franciscano, Esteban Obiukwu, encargado de la Propagación de la Fe.
NIHIL OBSTAT:
Rev. Fr. Stephen Obiukwu,

Censor Deputatus, Chairman, Doctrine and Faith Committee,
Archdiocese of Onitsha, Anambra State, Nigeria,
1 July 1999

El Libro de Oraciones,
dictado por Jesús a Bernabé, ha recibido el Imprimatur del Obispo Ayo María Atoyebi, de la Diócesis de Ilorín.

IMPRIMATUR:
+ Ayo-Maria (OP),

Bishop of llorín Diocese,
Kawara State, Nigeria


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Rosario de las Lagrimas de la Sma. Virgen de Fatima

LAS 5 PIEDRAS DE MEDGUJORGE (1º Piedra)

ORACIÓN DE CONVERSIÓN

PROMESAS DEL ROSARIO DE LA PRECIOSISIMA SANGRE DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO

TESTIMONIO DEL INFIERNO - JOVEN COREANA

FECHAS SUGERIDAS PARA LA CONSAGRACIÓN AL INMACULADO CORAZÓN DE MARÍA

FECHAS SUGERIDAS PARA LA CONSAGRACIÓN AL INMACULADO CORAZÓN DE MARÍA
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PASOS PARA UNA BUENA CONFESIÓN:

Yo me confieso , ¿ Y tú?

Yo me confieso , ¿ Y tú?
Para recibir la Sagrada Eucaristía hacen falta tres condiciones: 1) estar en gracia de Dios; 2) saber a quién se va a recibir, acercándose a comulgar con devoción; 3) y guardar una hora de ayuno antes de comulgar.

ESTE TESTIMONIO QUIERE SALVAR TU ALMA

Confesarse:

Decía el Santo Cura de Ars:

Hay quien esconde pecados mortales por diez, veinte, treinta años. “Siempre están atormentados; siempre está presente su pecado en su mente; siempre tienen el pensamiento de decirlo, y nunca lo hacen… ¡es un infierno!

Cuando hacéis una buena confesión, habéis encadenado al demonio. Los pecados que escondemos reaparecerán todos. Para esconderlos bien, hay que confesarlos bien”. Y añadía: “Hay que dedicar más tiempo a pedir la contrición que a examinar los pecados”.

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